Los otros… ¿Existencialismo una necesidad?
(…) "Ya lo sabes, eres carencia y búsqueda".
Octavio Paz.
Cuando mi yo me llama a estar solo, me olvido de mi, para buscar a los demás, y cuando me encuentro entre tumultos de personas, es para buscarme y recordar lo que soy al verlos. Todo lo que nos constituye como “ser para otros” es su mirada, porque el que me mira es el otro.
Si mi reflejo lo hace un objeto…¿ Por qué no pensar que construcción de mi la hace el otro?¿ ¿Por qué no pensar que hablan los otros; pasados-presentes en mi fundamento? ¿Porque no sentir que cuando lloro, lloro por los otros? Me identifico cuando conozco lo que no soy, y mi universo tal vez sea limitado o tan solo un fragmento de un macrocosmos. Solo me doy cuenta de esto cuando doy conciencia a mi existencia. No soy solo un reflejo, no soy la materia que desplaza mis palabras por el aire, ¿que soy? ¿El ser que se busca? Busquemos pues el medio a través de la necesidad de mi conciencia.
Caminaba pensando “ya no es lo que queremos decir, ni lo que queremos hacer, simplemente somos títeres del sistema-social”. Todos. Hasta la última gota de tinta que derramen mis manos. La civilización o cultura es represiva y la sociedad neurótica. ¿Pero porque no valoramos el ser en vez de pluralizarlo?
Observé y vi que era lo que pensaba; no lo que veía pero en “realidad” yo era lo que ellos veían no lo que yo pensaba que era. Allí inicie un voz interior llena de dilemas, llena de palabras como “Ser es existencia” “ser o no ser” “pienso luego existo” causando una mofa de ellas. ¿Una parte ideológica? Las ideologías bien dice Daniel Bell, han muerto. Pero esto no quiere decir que dejen de ser útiles para pluralizar la sociedad o establecer un orden social, eso sabemos pero no somos. Digamos que ese o eso otro es el yo que no soy yo.
En el S.XX se evaporaron muchas cosas el progreso continuo, las pasiones desbordadas de las ideologías es una gran prueba de esto, un ejemplo claro es el totalitarismo que extermino la idea y la existencia de la persona humana, fue el exterminio de la idea y la existencia de la persona humana como contemplación de la vida, como ser humano. Se desvaneció la idea de que la cultura era una fuerza que humanizaba. La política nos hace “iguales en utopía” y la religión nos dogmatiza a creencias martirizantes, donde la vida tiene un sentido cuando solo se sufre, donde “bienaventurados los que sufren porque de ellos será el reino de los cielos”. La muerte ya no es una opción de vida, sino un deseo entonces pasa a ser una sociedad Necrófila.
El seguimiento del pensamiento en la otredad es una preocupación actual filosófica nos corresponde pensar en ello después de dilemas en una sociedad necrófila y capitalista. Es la preocupación del nuevo siglo, “otros” ya se habían preocupado sobre la situación, de la cosificación del humano; el pensamiento no es radical porque es de un corte horizontal no vertical, eso existe en cada individuo conforme su ser. AL pensar en otredad no enlazo un corte de poder verticalizado de rupturas revolucionarias, sino una rebeldía personal la cual nos abrirá los ojos a ver más allá de ilusiones reales que denotan muchas cosas, lo complejo es leer entre líneas, escuchar en vez de oir.
Entes humanistas, no somos revolucionarios; las ideologías están hechos para la sed de poder, somos fundamento del tratado de nuestras ideas, de nuestro análisis; esto podría ser un salva-vidas, ese objeto que seguimos los sujetos para el rescate de la tierra donde purgamos pero solo al individuo que siempre busca dos; No las masas sino la unión, no al igual, sino al otro. Recordemos las palabras que bien lo muestra la película de “Notre musique “Aquel que impone hereda su tierra de palabras”. La solución es de los dos; ¿o tan solo no somos capaces de liberarnos a nosotros mismos? Una conciencia angustiante de libertad interior; eso hace el existencialista.
El otro pues es yo. Yo me identifico mientras reconozco lo que no soy, nuestras palabras hablan por legados de terrenos ideológicos de toda la historia, necesidad de acomodar nuestras ideas o pertenecer a algo por comunicar la importancia en esta sociedad, en el ser humano. En tratar de explicar o explicarnos lo que no podemos expresar por nosotros mismos. Llevamos legados de primera educación en el universo cultural que nos comprende de forma no-consciente.
El ser ha sido en toda nuestra vida porque es un acto de decisión. Somos fundamento; lo que hacemos, lo que tenemos, lo que decimos.
Reflexionemos de forma consciente .Cuando hablamos de duendes (fantasía) existen en nuestra realidad en el contexto de fantasía, de esta misma forma existe el ser-humano pero con un contexto entre realidad, fantasía, sueños, patías, etc. La calidez de este texto es para confrontarnos. Y esto no sería nada sino lo estuvieses leyendo tú.
El existencialismo es una necesidad un refugio de valorización, un recorrido por un historicismo y el rencuentro es estar solo pensando en los otros. La soledad es un fondo de intimidad, tan propio del ser humano en una continuidad de buscar al otro en la extrañesa de nuestra existencia.
No es algo nuevo, puesto que en nuestro inicio fuimos deprendidos, sufrimos una separación; nacemos. Caemos y lloramos por el desprendimiento del otro. Hay cierta necesidad de esa totalidad de la que fuimos arrancados. La manifestación del crecimiento a través del tiempo y espacio, realidad hace darnos cuenta de la diseminación de nuestra existencia.
Nuestra identidad pues está dispersa en todo y es tan propia en la conjugación de nosotros. Como un espejo de la pérdida del tiempo.
Busco en lo otro para encontrarme a un cierto abandono y muchas veces como ahora pongo una barrera de blindaje de protección. Un olvido en defensa, y al conocer se empieza a desboronar. Allí inicia el encuentro. Se reta a un duelo de mi libertad que no coincide con la de los demás y el vivir se vuelve vulnerable al encontrarse en otros. Allí está la construcción subjetiva de nuestra identidad. Como si fuera algo metafísico, nuestra dimensión de ser uno pero con un doble movimiento.
En el momento que me veo desnudo en mi existencia, medito a solas hablando con un a segunda persona “tú” el otro. Los otros nos habitan, nunca somos completamente sino somos una parte del ser. Solo seremos capaces de ser nosotros mismos en la capacidad que tengamos de reconocer ese otro. Hay pues una pérdida de la unidad, y es una trasgresión igual de violenta que el nacer.
El no querer existir, es no querer vivir, una negación al dolor que es natural y te hace respirar. Un aborto premeditado. Haber querido ser abortado. No hay camino dispuesto a un retorno. La existencia se hace pues una necesidad…
Está imagen corpórea es un texto, no querido leer por muchos, pero si querido borrar por todos, todos ellos que tenemos la culpa del vomito de la descripción sinestésica. Cada “individuo o ser “le dará un significado de identificación, así que será el mismo texto con bastantes significados. ¿Cómo no pensar en los otros?
Alejandra Soto V.
Bibliografía
Althusser,Louis. Ideología y aparatos ideológicos del estado. Quinto Sol, México , 2004.
Bobbio, Norberto. El existencialismo. Fondo de cultura económico. México 1998.
Saladino García, Alberto. Humanismo México del siglo XX; tomo I, UAEM, 2004.
Uranga, Emilio, Análisis del ser del mexicano, Porrúa y Obregón, S.A., Gobierno del estado de Guanajuato, 1990.
