sábado, 12 de mayo de 2012

Bolsa de libros a la baja


Bolsa de libros a la baja
El pensamiento puede imaginar una multiplicidad de universos con leyes científicas y parámetros totalmente diferentes a los nuestros. El pensamiento puede vagar libremente por toda la gama de posibilidades[1]

El lector tiene un precio, tiene una cifra, el lector invade números, aun  sean escasos los impera. El mismo lector se ha cosificado; la misma forma de intercambio de valores se ha materializado como el arte humano. Las bolsas son un lugar físico, metafórico- virtual donde se deposita una oferta, demanda e información de un servicio, por eso se lleva al mercado, como objetos de compra. Las bolsas, son el medio de los “valores” de las “cosas” según los economistas.  Aunque el libro debería valer por su contenido, no por sus pastas, pero ahora es más consumida la lectura por su marketing más que por su importancia dentro de la literatura. Las librerias cada vez con mas Bestsellers y con los mismos auotres de siempre.  Respecto el titulo de este pequeño ensayo, bolsa de libros a la baja, normalmente la caída de una bolsa se da por la psicología de los inversionistas, así que si la bolsa de libros está en crisis, es porque se carece de observar la importancia de la literatura que conlleva las páginas de un libro; desinteresándose a la mitad, olvidando el libro por aburrición o por un intercambio de diversión que ofrecen otros medios como la televisión, futbol, videojuegos, entre otros.  Los empresarios capitalistas preocupados por su inversión en las “bolsas de libros”, y ver que el beneficio es amenazado por algún suceso económico, como la pobreza de la educación en nuestro país,  y que peligra y está a la baja el consumo, su expectativas de ganar algo económicamente con este medio se reducen. Entonces, no tiene ningún caso una inversión en literatura y eso explica una de las causas de las escasas librerías en México. Así que al haber poca cultura de la lectura en México, es como pierde el mexicano su capacidad de pensamiento, de crítica, de construcción de si mismo, y se encuentra enajenado, adormitado como si estuviese bajo la consecuencia de psicotrópicos, así nos convertidos en el país de la Narcoeducación, (país de ensoñaciones culturales y utópicas.) sólo nos dedicamos al espectáculo como el que da la televisión que como dice Jodorowsky, “porque lo único que hace la televisión es considerar que el público es un cretino al que no hay que contarle  más que puras pendejadas, y no ponerlo frente a una realidad que se está desmoronando”.  [2] Hay más libros que la demanda de ellos, México es el mayor productor editorial en América Latina y uno de los peores consumidores de estos.

Las cifras oficiales lanzadas por  la  Organización de las Naciones Unidas para la Educación (UNESCO), en el año 2000, sobre que el mexicano leía 2.8 libros al año, logra hacer un eco y un hueco resonante en la crítica, ya que todos sabemos que las cifras son altas para nuestro país. Pensemos, ¿en verdad la gente que está a nuestro alrededor lee casi 3 libros al año? En verdad la cifra oficial causa escozor, nuestra respuesta más. Según la UNESCO, el margen general de lecturas por habitante, debería ser de 25 libros al año. ¿A caso alguno de ustedes lo hace? Bueno, pensemos un poco, acaso se leen dos libros y medio al año, o .5, .5, .5 para sumar ¿1.5 libros al año?. Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), hizo también una investigación al respecto, donde aumentó la cifra en el 2006, el mexicano leía ahora, 2.9 libros al año.
México está en el lugar 107 de 108 países que se estudiaron respecto a los hábitos de lectura en todo el mundo según un estudio realizado por la  Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).
 “Para ser claros, los sondeos de opinión consisten en respuestas que se dan a preguntas (formuladas al entrevistador). Y esta definición aclara de inmediato dos cosas: que las respuestas dependen ampliamente del modo en que se formulan las preguntas (y, por tanto, de quién las formula), y que, constantemente, el que contesta se siente <> a dar una respuesta improvisada en aquel momento. ¿Es eso una realidad?[3] (Giovanni Sartori, 212; 2009).

Federico Álvarez Arregue[4], investigador de la UNAM, doctor en filosofía, en la feria internacional del libro de Guadalajara en el 2007, dijo,“en México se lee, medio libro al año”. El investigador también declara que el 70% de mexicanos de educación primaria hasta secundaria no lee. En Argentina, Chile y Uruguay, el número es mayor, pues se estima que se leen al menos tres libros al año y dijo que uno de los responsables sin duda es la irresponsabilidad en utilizar la tecnología.  “La televisión como la computadora, están provocando que los pequeños pierdan destreza intelectual y capacidad para razonar.  Hay que memorizar todo ahora desde sumas, restas, hasta recitar poemas. En el momento en que una persona accede a la televisión y no lee un libro, está perdida", apuntó Álvarez Arregue.[5]
En el 2010  según el cabildeo y aprobación legislativa, el Reglamento de la Ley de Fomento para la Lectura y el Libro, en una conferencia dada en el Festival internacional del Libro en Guadalajara, afirmaron lo que Federico Álvarez había atestiguado en el 2007, que el mexicano lee medio libro en promedio al año, y aseguraron que se fomentaría la cultura de lectura. Como dice su muy explícito nombre, la ley busca que México aumente al fin su base de lectores de libros, y superar esa vergonzosa y mítica cifra que ronda el medio libro anual por habitante, aunque los optimistas y las cifras oficiales dicen que son  más de dos y medio, lo cual sigue siendo penoso y ambiguo. El problema es claro, en México hay un grave problema de lectura y eso es igual a tener un problema del pensamiento crítico.

Ariel Gutierrez Valencia y  Ricardo Montes de Oca García de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco en su ensayo la importancia de la lectura y su problemática en el contexto educativo, afirmaron  que ante el panorama de la globalización, la competitividad, la alta tecnología y la información; la educación y la lectura se constituyen en los pilares estratégicos del desarrollo de las naciones,  “y por consiguiente, en una mejor posibilidad de aspirar a una vida mejor por parte de los ciudadanos.”  (Gutiérrez Valencia, A. y Montes de Oca García, R.: La importancia de la lectura y su problemática).  Esto quiere decir entonces, que México al tener un nivel tan bajo de lectura y educación, no tiene ninguna aspiración más a crecimiento humano, económico o cultural.  Sin duda es una situación muy grave de la cual no se tiene conciencia pero es conveniente para nuestros dirigentes federales, porque de esta forma no tienen personas críticas que logren detectar los errores de sistema, sino simplemente sean personas de las masas  predominantes dormidas. Porque es mejor dar al pueblo pan y circo como decía Aristóteles, es más sencillo para el poder, dominar país dormido que proclamando, democracia, justicia, libertad, criticando las actitudes y responsabilidades políticas, sociales y educación, entre otras.

El tabú respecto a que el ocio es negativo es porque el capitalismo ha reducido al hombrea nivel de materia, su valor de uso es su valore de cambio, como decía Marx. El negocio nec-othium-, que significa etimológicamente no es ocio; por el favoritismo capital y “necesidades económicas de poder de unos cuantos”, nos han hecho pensar que el leer realmente  es de ociosos con una connotación negativa; no sirve para nada. Un libro sirve ingeniosamente al mexicano para para estar debajo de una computadora para que no se logre calentar el procesador, puede detener algunas de nuestras chucherías en estantes para que no se caigan, si es un libro grande, mucho mejor porque este también puede servir para ser un banquito para alcanzar la alacena, es más que digo uno, bien podrían ser tres o cuatro libros. Podrían servir para salir a pasear y no sentirme tan solo, y como estamos en la época de la imagen “todo mundo me vería de la mano con mi libro, como intelectual y algunos más como la corriente de moda, mainstream o hipster”, en este caso, ¡Claro que sirven los libros para un sinfín de cosas!. Pero,  a pesar de que sirven en calidad de “cosa” para alguien, desde mi punto de vista en desacuerdo con esa posición creo que los libros, efectivamente no sirven para nada.  Como diría Gadamer, “el arte no sirve para nada excepto para vivir”.  (ahí habría que ver cada uno cuánto valora su vida)
Los libros en el mundo capital como los lectores, no servimos para nada, excepto para poder vivir, pensar, construir, crear, imaginar, desear, amar, soñar, criticar, etc. Claro que esto no se fomenta con un sólo libro en la vida, un libro al año; para que los libros formen parte de nuestras vidas se tiene que fomentar su habito, conciliarse con las palabras e historia.  
Los humanos estamos configurados de lenguaje, gracias a éste podemos explicar nuestro sistema social e incluirnos a él comprendiendo el lenguaje de otros. El lenguaje es el intermediario entre nuestra realidad y pensamiento. El pensamiento forma parte de nuestra conciencia de nuestra existencia; nuestra convivencia está hecha de palabras; la armonía o no que podamos alcanzar está hecha de significado sólo con palabras, nuestra conciencia política de la realidad está hecha de éstas, de esta forma comprendemos la realidad. La lectura nos ayuda a formar ciudadanos críticos pero el placer estético de la lectura, llega sólo con la frecuencia que tengamos en el acercamiento a los textos. El leer nos permite ver el significado de lo escrito entre líneas, la lectura nos ayuda a descifrar el silencio en las obras o sus más temibles gritos.
El desarrollo de la cultura, sociedad, nuestra imaginación, pensamiento, nuevas palabras creará una conciencia en la que se pueda pensar por si mismo, se querrá y se tendrá sed de algo más, se anhelarán mundos, se visitarán lugares con tan solo la narración de otros, se pensará, se creará, se imaginará en otra cosa más allá que solo pantallas, futbol, y  coca-cola. Hay que ambicionar, convertirse en un ser humano más rico, en buscarse, en navegar hasta saber que la vida es una mierda y el porque la llamamos con cacofónicas palabras o saber porque nos interesa ver el mundo de una forma expresionista, Conocer más que pieles, más que carnes caminantes, creer y crear una conciencia, la lectura nos hará más que caminantes deambulando como fantasmas sin sentido. De está forma uno se convierte en rico.
Dicen que el inicio de la comprensión de un texto, es descifrar por ejemplo las instrucciones de un medicamento, es sencillo,  “se tomará dos dosis cada 8 horas, antes de cada comida”, entonces uno sabe perfectamente que son 3 dosis al día, con un total de 8 pastillas tragadas, pero esto no nos otorga más que información, conocimiento de algo en especifico.
Pero por que mejor no leer  Las instrucciones para llorar de Cortazár, instrucciones para subir una escalera [6] ya sabemos qué es una instrucción, lo que necesitamos es la creatividad de alguien que no le de un significado aislado. No es lo mismo adquirir el conocimiento específico de algo o información, que la literatura. La creatividad abunda, las historias son muchas  Los libros nos ayudan a imaginar, a crear, leer es escuchar una voz más donde podemos emerger. También los libros dejan palabras nuevas para significar nuestra realidad, a dar un mayor significado a lo que sentimos o pensamos.
Somos grandes consumidores de televisión y poco consumo de libros, y las nuevas generaciones tienen en conocimiento solo pantallas. El ser humano es un animal loquaz, que continuamente está hablando consigo mismo (Casirer, 1984, pág 47 en Homovidens), y que ésta es la característica que lo distingue radicalmente de cualquiera otra especie  con vida. La televisión no requiere sabios y tampoco necesita cerebros pensantes, “los medios de comunicación y, especialmente, la televisión, son administrados por la subcultura, por personas sin cultura  (Sartori, Giovanni, 52;2012 ). Los medios de “información” crean confusión mental y ejércitos nulos mentales. A diferencia del lenguaje animal, el ser humano tiene la capacidad de crear un lenguaje que hable de si mismo. El hombre se supone que tiene la capacidad de reflexionar, sobre lo que dice. El lenguaje no sólo es para comunicarse sino para reconocer al ser humano también como un animal simbólico que se construye en lenguaje y con el lenguaje.  El lenguaje no es solo un instrumento de pensar, el lenguaje no solo se ve, hay muchísima más abstracción en el pensamiento que tan solo visualizar, “la civilización se desarrolla con la escritura, es el transito de la comunicación oral a la palabra escrita lo que desarrolla una civilización.
Un poco de marco histórico.
Pero la invención de la imprenta, la cultura y sociedad se fundamenta principalmente en la transmisión oral. Hasta que los textos son reproducidos a mano por amanuenses, no se podrá hablar aun del “hombre que lee”. Leer y tener algo que leer, es hasta finales del siglo XV un privilegio de poquísimos doctos. El homo sapiens que multiplica el propio saber es, pues el llamado hombre de Gutemberg. Es cierto que la Biblia impresa por Gutemberg entre 1452 y 1455 tuvo una tirada (que para nosotros en la actualidad es risible) de 200 copias. Pero aquellas 200 copias se podían reimprimir. Se había producido el salto tecnológico. Así pues, es con Gutenberg con quien la transmisión escrita de la cultura se convierte en algo potencialmente accesible a todos.  El progreso de la reproducción impresa fue lento, pero constante, y culminan entre los siglos XVIII y XIX, con la llegada del periódico que se imprime todos los días, el diario, y después con la revolución tecnológica se coloca en supremacía la televisión como “medio de comunicación”. Pero el espectador de la televisión es un homo videns, que significa el hombre que ve de lejos o sea el hombre televisión, y así clasifica al hombre actual Giovanni Sartori, diferente a el  hombre simbólico lleva un concepto mucho más profundo, que el de la vista, es un símbolo, y un símbolo es la representación perceptible de una idea, éste comprende todas las formas de vida cultural del hombre. La capacidad simbólica de los seres humanos se despliega en el lenguaje, en la capacidad de comunicarse mediante una articulación de sonidos y signos. Significantes, que conllevan un significado que es parte de la inteligencia del homo sapiens.
También la literatura es algo muy diferente a la información brindada en periódicos o diarios, mucho más aún de la televisión. Las noticias se dedican solo a informar “al menos eso nos dicen”, son solo datos. La información no es conocimiento, no es saber el significado heurístico del término.  La información por si misma, no lleva a comprender las cosas, se puede estar informadísimo respecto a muchas cosas, pero aun así no comprenderlas.  No estamos diciendo que esto no contribuya al saber del hombre, sólo que es diferente a la literatura, respecto a la lectura. Mucha de la información otorgada por los medios de comunicación es frívola o tienen solo un valor espectacular, esto quiere decir que están desprovistas de valor o relevancia significativa.  (Giovani Sartori; 80,29).
La nueva cultura se auto-elogia llamando a que la cultura es elitista, mientras que la cultura audio visual se justifica en que es del pueblo, es de la mayoría.  Pero el valor de los beneficiarios ni la cuantificación podría ser un dato revelador respecto  al beneficio de la lectura y  la lectura tampoco  podría clasificarse en un kliché tan bajo como el elitismo. La cultura no es elitista pero es exigente, la cultura es transgresora. “¡Queremos acaso una cultura que no sepa nada? ¿Una cultura silenciosa en la que no escuchemos las charlas, diálogos y discusiones de parte de nadie?” (Giovanni Sartori 34)
La visión de la lectura
La lectura anticipa, es visionaria Bacon escribió “Nueva Atlántida” donde imagina un paraíso de la técnica, un enorme laboratorio experimental y preveía un regnum hominis (de un régimen completo del hombre), en el que el saber científico le daría al hombre el poder de dominar la naturaleza. ¿Les suena a algo conocido? El libro fue hecho en XVII en Francia. E. M. Foster escribía más tarde en 1909, The machine stops, la maquina se detiene. Foster imaginaba con un siglo de anticipación un mundo en el cual una red electrónica nos conectaba a todos, un mundo en el que todos se encerraban y asilaban en sus casas, mientras que se comunican constantemente. Y el héroe de la historia denuncia esta locura y dice la máquina funciona, pero o para nuestros fines. Después la máquina se rompe y con ella el mundo entero ¿Ahora, estaremos esperando finales similares? Philliph K.Dick escribe en 1968 “Sueñan los androides con ovejas eléctricas” la cual se vuelve más tarde en una adaptación para la película Bladerunner, Dick nos simula un país donde el mundo esta cubierto por polvo radioactivo, tras una descripción de la destrucción nuclear de casi todos los animales, por lo que la gente al caer en una sociedad rápida y en soledad empiezan a tener animales eléctricos y colonias de androides. ¿Mencionará un futuro cercano? Estás ideas de reflexión hacia nuestra temporalidad solo se reproducen mediante la creatividad de quien nos pone en esa circunstancia como los esritores. (Historia desarrollada en 1992, ahora 2021). Y un sinfín de obras, que no me alcanzaría el tiempo para nombrar, ni la vida ni tres o cuatro vidas para realizar sus lecturas.
Como dice Sartori en su libro homo videns, el humano ha cambiado la capacidad de ser homo sapiens a ser homo videns, ese hombre que ve desde lejos una realidad controlada, un hombre solitario, ya no es más ese hombre pensante que es capaz de crear, de buscar e indagar. El hombre en su involución va perdiéndose, difuminándose en el olvido sin letras.  La lectura ayuda justo al rescate de la única partícula que nos pertenece a los seres humanos para recordarnos a nosotros mismos, para no caer en el olvido, esa particula un territorio de un milímetro que nos pertenece a cada uno, a el más de 7 mil millones de humanos en el mundo. Hay que leer todo texto, texto es todo aquello que signifique para alguien, pero hagámoslo con una visión critica, no perdamos lo único que es nuestro, esa capacidad de crear de pensar. Sito una frase de una película llamada “V” de Venganza, “si tengo que defender lo que es mio, aun que sea una pulgada. Dentro de esa pulgada, seré libre”.
El mundo sobrelleva actualmente una verticalidad de transformaciones que impactan potentemente en todos los  ámbitos de la vida, desde la manera en que nos vestimos hasta la forma en que sentimos. Sin embargo, a las sociedades actuales les han faltado ganas y les ha faltado lenguaje adecuado para describir este momento de la historia. Busquemos  lenguaje para poder significar, busquemos en el pasado qué nos está pasando como sociedad. Busquemos en los libros como herramienta.  Pensemos a fondo las soluciones a los problemas y la procuración de medios que nos lleven a idear, imaginar e inventar futuros y presentes, iniciemos cada uno. Sin el arte y la filosofía el pueblo se condena a persistir en la autodestrucción.



[1] Steiner, George. Diez (posibles) razones para la tristeza del pensamiento. Cenzontle, Siruela , primera reimpresión 2009, México Df. Pág 21
[2] Entrevista a Jodorowsky en un programa popular con René Franco de televisa.
[3] Sartori Giovamnni. La sociedad teledirigida,  “homo videns”. Edición actualizada, editorial Taurus, 2012, México, Df.
[4]  Álvarez Arregue,Federico. investigador de la UNAM, DOCTOR FILOSOFÍA en su investigación respecto la lectura en México  en su libro. Conferencia dada  ponencia "El papel del libro en la cultura actual", en el marco del Día Internacional del Libro. En Guadalajara 2007
[5]  Álvarez Arregue,Federico.Conferencia dada  ponencia "El papel del libro en la cultura actual", en el marco del Día Internacional del Libro. En Guadalajara 2007
[6] Esto en el libro de Cortázar, historias de Cronopios y de famas.

1 comentario:

  1. Interesarte leerte. Un afectuoso saludo. Espero seguir en contacto. Suerte.
    Sabugal.

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